Al amanecer nos pusimos manos a la obra y tras pasar el peaje de la cooperativa de Cazulas y situar los vehículos bien posicionados nos disponemos a comenzar la aventura.
Pasamos por la cascada de la cual caía un buen caño de agua que le daba aporte al río que poco a poco va ganando caudal a pesar de las sequías del verano. Algunos saltos a rapel y otros al aire, eso si, siempre con la previa comprobación del fondo pues este año el río se encontraba muy cambiado al parecer por la gran crecida acontecida en el invierno pasado.
Y tras la descarga de adrenalina del salto nada mejor que un buen almuerzo a base de bocadillos y barritas, que manjares mas suculentos, y no puede faltar la foto de rigor, ¡que bien posamos!
Continuamos el curso del río divirtiéndonos entre saltos y toboganes, los cuales como cada año no dejan de sorprendernos.
Acabamos un día genial en el paraje conocido como Junta de los rios, deseando de volver el año próximo de nuevo juntos.